XX Festival Internacional de Bandas de Lleida
- Alba Merencio
- 15 jul
- 2 Min. de lectura
El pasado fin de semana, la Banda Sinfónica Complutense tuvo la suerte de embarcarse en una experiencia inolvidable en tierras catalanas. Participamos en el XX Festival Internacional de Bandas de Lleida, organizado por la Banda Municipal de Lleida, donde compartimos escenario y emociones con agrupaciones llegadas desde Colombia, Francia, Italia, Portugal, Valencia… Una verdadera fiesta multicultural que enriqueció profundamente nuestra visión musical y humana.

Durante nuestra estancia, ofrecimos dos conciertos en distintos pueblos de la provincia, donde fuimos acogidos con un cariño inmenso por parte del público y la organización. Los espacios eran encantadores y únicos, lo que hizo que cada actuación se convirtiera en algo muy especial.
Interpretamos un repertorio muy variado, con piezas que recorren nuestras raíces y emociones: desde zarzuela y pasodobles, hasta obras del pop más español que tanto nos hacen vibrar. Fue un placer poder compartir este programa con un público tan entregado y disfrutar juntos de la música.

Además, participamos en pasacalles por el centro de Lleida, donde nos compenetramos al máximo al son de obras como Tío Ramón, Ragón Falez, Amparito Roca, Tercio de Quites... La energía que se vivió en esas calles fue simplemente inolvidable, con música en cada rincón y un ambiente festivo que nos envolvía por completo.
Uno de los aspectos más bonitos del viaje fue el tiempo compartido entre nosotros. Las fiestas, las charangas improvisadas, las conversaciones interminables y las risas a cualquier hora del día nos ayudaron a reforzar nuestros vínculos como grupo y a seguir construyendo esta gran familia que es la Banda Sinfónica Complutense.
El gran nivel musical que se vivió durante todo el festival fue verdaderamente inspirador. Tanto por parte de nuestra propia banda como de las agrupaciones participantes, pudimos disfrutar de interpretaciones llenas de calidad, energía y emoción. Las bandas con las que tuvimos el placer de compartir escenario fueron un ejemplo de excelencia musical, trabajo en equipo y pasión. De todas ellas aprendimos, y también compartimos lo mejor de nosotros.
Volvemos a casa con el corazón lleno de recuerdos, melodías nuevas y el deseo de seguir creciendo juntos, musical y personalmente.
Gracias, Lleida, por una experiencia tan mágica.









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